martes, 30 de junio de 2015

Persiguiendo sueños

No he hecho otra cosa en la vida que perseguir sueños.
Yo era un niño tímido ,apocado, callado .Siempre con la mirada clavada  en los libros , temeroso de levantarla .No me gustaban las peleas , ni  ninguna  clase de discursión, no llevaba la contraria a nadie y siempre cedía en todo lo que me pedían.
Lo que en un momento fue una huida se convirtió con el tiempo en una pasión .
-Perderás la vista de tanto leer- me decían - y  tenían razón ,porque las gafas fue lo único que se interpuso entre los libros y yo.
Pasé de los cuentos infantiles, a las aventuras de Tom Sawyer .Pero mi libro de cabecera, sin duda, pasó  a ser Viaje Alrededor del Mundo de Julio Verne - escritor al que aún admiro- que colmaba todos mis deseos de aventuras.
Me tumbada en la cama, cerraba los ojos y me veía volando en aquel globo ,abrazado a la princesa india de mis sueños , a la que acababa de rescatar de ser quemada en la hoguera de su difunto esposo.
Ahí empezaron mis males , a partir de esos momentos no encontré ninguna mujer real que se parecía a ella  y mi búsqueda continua del ideal femenino me llevó a encerrarme más en mi.
De leer pasé a escribir: primero fueron  poemas ardientes rebosantes de romanticismo y con el paso de los años historias de encuentros y desencuentros , de amores no resueltos ,de sueños no cumplidos.
Pero el tiempo pasa y decidí ser más terrenal ; así que me casé ,tuve hijos y no puedo decir que mi vida ha sido un fracaso, tengo todo lo que un hombre puede desear.. .
Aunque nunca dejé de escribir a la princesa de mis sueños , ella está conmigo siempre. No necesito ya mujeres de carne y hueso ,yo las creo y las doy vida a mi manera en mil historias que cuento

Ahora que ya soy viejo ,no necesito perseguir sueños porque vivo en ellos.

domingo, 21 de junio de 2015

Cae la tarde

Cae la tarde en este verano que comienza y como fantasmas cubiertos con sus túnicas blancas, van llegando las almas solitarias.
Parias de esta sociedad que los ignora, envuelta en sus prisas , egoista, que no sabe mirar hacia afuera.
Todos tienen una herida que no cicatriza, un amor que no olvidan,  recuerdos y más recuerdos que les impiden continuar la vida.
Anclados en un momento del pasado y perdidas las ilusiones y esperanzas, deambulan por mi calle ansiando una palabra, un gesto , un liviano roce de los que a su lado pasan.
Desde mi pequeña atalaya en la terraza que hay junto a mi casa reconozco a cada uno de ellos.
De vez en cuando , cansados de la monotonía, hechizados por la luz roja del atardecer y envueltos por el halo del misterio, vienen hacia mi; haciendo que  me sienta la hechicera de una tribu perdida, que posee la pócima secreta que alivie sus sentires, que los una más allá de sus pesares y los aleje de las sombras oscuras que como la noche, se cierne sobre ellos haciéndolos invisibles.
- Pero que puedo hacer yo? - solo escucharles - oír como desgranan sus historias mil veces repetidas,  encerrados como están, en las mazmorras del maldito castillo de su soledad.
Otros fábulan con realizar viajes a mundos exóticos , experiencias inolvidables, pensando que al fin se liberarán, sin darse cuenta que a la vuelta es otra vez mi calle lo que van a encontrar y ese poso de amargura de los sueños sin realizar va cayendo sobre mi.
-No, ya no los quiero escuchar.
Atravesar las paredes si hace falta, romper las cadenas que os atan , encontrar el amor perdido , envolver el tiempo con un abrazo y no lo dejéis escapar.
Salir de mi calle aquellos que subidos en su torre de cristal, no la quieran abandonar.
Esconder vuestras sombras en los resquicios y no miréis atrás.
-Atreveos! Doblar  la esquina, subir una calle más.
Mirar esa puerta que se abre, la luz que desde esa ventana sale
Y cuando hayáis tomado el camino elegido - y abandonado vuestras túnicas blancas - venid ,contármelo,
me sacudire el poso que derramasteis sobre mi y lo cambiare por el gozo, la alegría y el placer de vivir.

martes, 2 de junio de 2015

Un mundo en mi calle

Si de algún sitio puede decirse que en él esta reunido el mundo,este seria mi barrio.
Solo bajando las escaleras y abriendo la puerta puedo viajar a los lugares mas recónditos de la tierra y porque no?, del alma.
La calle principal ahora convertida en peatonal y que antaño  con sus aceras estrechas y el paso continuo de coches, no ofrecía ningún atractivo para la convivencia entre vecinos, se ha convertido en un mosaico de razas, personajes singulares ,tiendas variopintas, sin olvidar a las mascotas que acompañando a sus dueños pasean arriba y abajo.
Pero es en el centro, al lado del estanco, donde mas bulle la vida , no porque haya muchos fumadores en mi barrio sino porque es donde hay mas bancos.Es el lugar de reunión de todos los jubilados,casi todos hombres, ya que las mujeres hasta que la razón o los muchos achaques se lo impiden, siguen ocupándose de los trabajos de la casa.
Y mientras ellas van a la compra,Juan ,Antonio,Pepe...............................hablan de sus cosas.
-Que si que caro esta todo-
-Que si mi hijo esta en paro-
Y después del consabido repaso a la economía, vienen las enfermedades y por supuesto el fútbol, !que no falte!
Un poco mas abajo se reunen los venidos de otros países, las mujeres con sus vestidos de colores, los hombres  están aparte.No se lo que ninguno dice,seguramente se contaran sus problemas , sus preocupaciones y la añoranza por la tierra que obligados,abandonaron.
Los que han venido de China, tan extraños para nosotros,se han convertido en una cara amiga.
Nos sirven el café de la mañana, nuestra cerveza del mediodía y hasta han aprendido a hacer tortilla de patatas.Nunca están quietos siempre de un lado a otro, eso si , con la sonrisa abierta.
No todo acaba aquí, cuantas cosas podría contaros,,,,,,,,,
Vereis:
Hay un rincón apartado en un extremo de la calle donde todos los días veía a una mujer anciana, tenia una melena larga, descuidada y le faltaban varios dientes, lo que era muy evidente porque al pasar, siempre me miraba.De pie , no se movía, siempre agarrada a un bolso tan destartalado como ella. De  vez en cuando se giraba y su mirada se perdía entre los que pasaban,Allí estaba , cualquier día, a cualquier hora.
Un día con sorpresa vi que ocupaba un trozo de banco entre otras dos ancianas, tenían  un perrito que pasaba de falda en falda , el no sabia de soledades, ni de lo que las personas extrañan, estaba con ellas y eso bastaba.
Hasta que despareció y no volví a verla.
No todo son historias tristes en el barrio , la vida sigue y los niños corren tras sus pelotas, las madres animadas, charlan entre ellas, los puestos de frutas con sus  colores animan la vista y el caballito que se mueve, para alegrar al niño que a sus lomos cabalga, como si de uno de verdad se tratara.
No necesito viajar para ver el mundo, esta todo en mi barrio ,en mi calle y en el corazón de la gente.