No he hecho otra cosa en la vida que perseguir sueños.
Yo era un niño tímido ,apocado, callado .Siempre con la mirada clavada en los libros , temeroso de levantarla .No me gustaban las peleas , ni ninguna clase de discursión, no llevaba la contraria a nadie y siempre cedía en todo lo que me pedían.
Lo que en un momento fue una huida se convirtió con el tiempo en una pasión .
-Perderás la vista de tanto leer- me decían - y tenían razón ,porque las gafas fue lo único que se interpuso entre los libros y yo.
Pasé de los cuentos infantiles, a las aventuras de Tom Sawyer .Pero mi libro de cabecera, sin duda, pasó a ser Viaje Alrededor del Mundo de Julio Verne - escritor al que aún admiro- que colmaba todos mis deseos de aventuras.
Me tumbada en la cama, cerraba los ojos y me veía volando en aquel globo ,abrazado a la princesa india de mis sueños , a la que acababa de rescatar de ser quemada en la hoguera de su difunto esposo.
Ahí empezaron mis males , a partir de esos momentos no encontré ninguna mujer real que se parecía a ella y mi búsqueda continua del ideal femenino me llevó a encerrarme más en mi.
De leer pasé a escribir: primero fueron poemas ardientes rebosantes de romanticismo y con el paso de los años historias de encuentros y desencuentros , de amores no resueltos ,de sueños no cumplidos.
Pero el tiempo pasa y decidí ser más terrenal ; así que me casé ,tuve hijos y no puedo decir que mi vida ha sido un fracaso, tengo todo lo que un hombre puede desear.. .
Aunque nunca dejé de escribir a la princesa de mis sueños , ella está conmigo siempre. No necesito ya mujeres de carne y hueso ,yo las creo y las doy vida a mi manera en mil historias que cuento
Ahora que ya soy viejo ,no necesito perseguir sueños porque vivo en ellos.