Las primeras sombras de la noche ocultaban las callejas por donde pasaba ; caminaba sin prisa y sin saber a donde me dirigia.Llevaba horas dando vueltas y por algunas calles tenia la sensación de haber pasado varias veces.
En una esquina dos hombres hablaban y aunque de lejos me parecieron inofensivos, al pasar junto a ellos sentí cierto temor, estaba sola en una calle oscura y pensé que debía regresar a casa.
Apresuré el paso y cuando los perdí de vista empecé a sentirme más tranquila.
Había adquirido la costumbre de pasear diariamente por las calles del casco viejo .No queria pasar las noches encerrada en casa, teniendo a la soledad por única compañía.
Era un barrio tranquilo ,de calles estrechas, a veces tanto, que los vecinos de un lado podian darse la mano con los del otro.Sus balcones de rejas antiguas desbordaban el verde de sus plantas y el sol,ausente, impedia el asomo de ninguna flor.En ellos todo el espacio estaba aprovechado; una botella de butano en una esquina y el resto ocupado con ropa colgada .Tenian las calles un aspecto brumoso y espectral.
De día era agradable andar bajo sus sombras ,pero era a la noche cuando adquirían vida propia y las paredes se llenaban de figuras fantasmales que parecían caminar solas. Me gustaba pensar que las perseguia y más de una vez lo hice con la mia.
Cada calle tenia su historia , en algunas había vivido un pintor famoso o escritor - recordado en una placa puesta en la pared - pero eran sus habitantes actuales los que me atraían. Visitaba las pequeñas tiendecitas, a veces oscuras y lóbregas , al lado de otras brillantes ,todo luces de neón, que hacían del contraste un lugar donde la vista no tiene tiempo para descansar.
No consigo recordar que fue lo que me condujo hasta el lugar del que os voy a hablar , creo que pasé bajo un arco de piedra y girando a la derecha me encontré en una calle sin salida , oscura y silenciosa ; solo una ventana estaba iluminada y las cortinas blancas bailaban, acompañando la música del viento, que ligeramente sílbaba.
Me apoyé en la pared ,sin poder quitar los ojos de la ventana , -¿ y si el amor que espero estuviera dentro de ella?-
Infinita quietud en mi alma, serena belleza en lo que me rodea , luz del amanecer en la ciudad oscura , ¿porqué no lo puedo tener?.
Sentí un suspiro que se ahogaba dentro de mi y mientras el resplandor de la luna iluminaba el cielo estrellado , las sombras ,como garras, subían desde el suelo amenazandome.
Estaba a punto de marchar,cuando oí una voz .
-Eh chica, ¿que haces ahi ?, ¿ no te da miedo andar sola a estas horas?-
-Creo que me he perdido - respondí, sin atreverme a levantar la mirada.
-Espera, bajaré y te acompaño -.
-No se moleste - dije.
Pero antes de darme la vuelta para irme ,vi a un anciano en la puerta - ¿seria el que me había hablado-
-Vamos chica, en estas calles es fácil perderse -.
Comenzamos a caminar y poco a poco ,como subiendo agua de un pozo, le conté mi historia; el amor perdido, mi desesperanza.
Parándose delante de mi , me dijo;
-¿ pero tú has amado?- .
-Si - le contesté - demasiado -.
-Ese amor no lo has perdido, era y es tuyo ,sigue dentro de ti y cuando llegue el momento, encontrarás otra persona a quien ofrecérselo -.
--Eres afortunada - continuó - si solo mientras llueve durante una mañana o durante el tiempo en que el rocio se evapora , yo hubiera amado.........
Andamos en silencio un rato mas, hasta que al llegar a una calle iluminada nos despedimos y al verle marchar pensé que ya no estaba sola, porque el amor no estaba detrás de aquella ventana , me acompañaba en la ciudad oscura.
domingo, 23 de agosto de 2015
La ciudad oscura
lunes, 10 de agosto de 2015
A una paloma coja
Hace unos días me preguntaron que me gustaría ser si dispusiera de otra vida.
-Una paloma- les respondí, pero no una cualquiera, sino una paloma coja.
Me miraron con desagrado y algo extrañados.
-¿ Una paloma coja?- .
En este juego de deseos, todos querían ser más ricos o famosos e incluso algunos eligieron ser cientificos o escritores .
-Puestos a ser un animal, ¿porque no escoges al tigre , o la bonita gacela?- me dijeron.
-Hasta un gato es mejor que tu paloma- decían otros riendo.
_¿Porqué coja?- me preguntó un amigo.
-No sabría decirte - le contesté yo.
Estuve un buen rato pensando cuál sería la respuesta adecuada a la pregunta de mi amigo, pero no lograba dar con ella.
Hasta que un dia ,por la mañana, se acercó una y se posó en el alféizar de mi ventana.
Sólo tenía una pata , la otra le faltaba y girando su cabeza , dirigió sus ojillos a mi , después extendió sus alas, alzó el vuelo y como una reina de los cielos, voló y voló, durante no se cuanto tiempo.
Ahora sé el porqué de mi deseo; quiero ser libre como ella y que los defectos que tenga, no me impidan contemplar la belleza , ni volar a lo mas alto , y quiero sentir el viento acariciando mis alas, dejando en la tierra todo cuanto me ata.
domingo, 9 de agosto de 2015
La estación
Todos en la estación conocían a Pepa .
Cada mañana,a eso de las ocho,la veían llegar por el camino que atraviesa el pueblo .
Se paraba un instante en la puerta y miraba el antiguo reloj, colocado justo encima de la fecha de inauguración - año 1934 -para seguidamente, sacando un pequeño peinecillo de su bolsillo ,dar los últimos toques a su peinado.
Y con los andares decididos que la caracterizaban, entraba en la sala de espera y se sentaba en el único banco que aún quedaba.
De vez en cuando,se levantaba, se acercaba a la ventanilla y preguntaba si el tren venia con retraso.
-No Lola, ya sabes que queda media hora-
-Algo habrán puesto en la vía , por eso tarda-
-¿Qué van a poner? .
Y antes de oír su respuesta , Antonio - que junto al jefe de estación , eran los únicos empleados de la estación - se daba la vuelta e ignorandola, cogía su bocadillo y su cerveza, dispuesto a dar buena cuenta de su almuerzo.
De sobras sabia a quien esperaba Lola, eran muchos años con la misma rutina.
Ya estaba acabando la guerra, cuando vino por primera vez; con su vestido verde -el que le había hecho su madre -unos zapatos de tacón blancos y su pelo largo , adornado de pequeños rizos castaños.
Esperaba el tren del que bajaría su novio, Andrés. Ya tenían fecha para la boda. Sería una ceremonia sencilla ya que no estaban los tiempos para celebraciones ni algarazas, tampoco la necesitaban, con su amor bastaba.
Ni una palabra salió de su boca.Se encerró en casa, sentada delante de la ventana, con la mirada puesta en el camino de las ilusiones rotas: quieta, impasible, sin que un solo músculo de su cuerpo se moviera.
-Todos la decían - has de seguir adelante, tienes que rehacer tu vida-.
Hasta que un día -para sorpresa de sus allegados- se levantó de la silla, se puso el mismo vestido verde y decidida, encaminó sus pasos hacia la estación , para esperar el tren, que ella creía que aun llegaría.
Pasaron los años y un pequeño resplandor blanco iba asomando entre sus bucles castaños.Su vestido cada vez estaba más ajado y unas tenues arrugas iban marcando su semblante que se iba volviendo apagado .
-Es la locura de amor, la más cuerda de todas- está llena de amaneceres, de días que no se acaban, de encuentros y esperas.
Anhelos que a veces no llegan y nos hunden, como hacen las piedras al caer en el agua.
jueves, 6 de agosto de 2015
Castilla
Páramos desiertos , donde mi vista se pierde en la lejanía , alcanzando solo a ver árboles viejos y deformados por el tiempo.
Esculturas en las nubes blancas formadas en el azul de tu cielo , dan vida a mi pensamiento.
Caminantes, hidalgos , quijotes, personajes burlescos, todos han recorrido tus caminos y en la ribera de los ríos, han encontrado el descanso merecido.
No ansío oír el ruido de las olas que vienen del mar ,subyugando los espiritus de esas gentes, que a su lado están. Me basta el susurro del viento atravesando colinas y desiertos y oír el silencio que impone, esa soledad que vislumbro.
miércoles, 5 de agosto de 2015
Recuerdos de la tierra mia
Dulces recuerdos de la tierra mia,no me dejéis sola en estos mis últimos días.
Acequias de aguas claras , que correis por las suaves colinas, dando vida a frutas y semillas , parar delante mio y dejar que os contemple y despues de refrescar mis manos, que vuestra tranquilidad sea ahora mia.
Camino sola , sin compañía y ahora que mi vida se agota quiero volver a la tierra mia.
Allí donde nací, donde mis primeras risas sonaron , en la tierra que acogió mis primeros pasos,; allí quiero que termine esta vida mía.