domingo, 23 de agosto de 2015

La ciudad oscura

Las primeras sombras de la noche ocultaban las callejas por donde pasaba ; caminaba sin prisa y sin saber a donde me dirigia.Llevaba horas dando vueltas y por algunas calles tenia la sensación  de haber pasado varias veces.
En una esquina dos hombres hablaban y aunque de lejos me parecieron inofensivos, al pasar junto a ellos sentí cierto temor,  estaba sola en una calle oscura y pensé que debía regresar a casa.
Apresuré el paso y cuando los perdí de vista empecé a sentirme más tranquila.
Había adquirido la costumbre de pasear diariamente por las calles del casco viejo .No queria pasar las noches encerrada en casa, teniendo a la soledad por única compañía.
Era un barrio tranquilo ,de calles estrechas, a veces tanto, que los vecinos de un lado podian darse la mano con los del otro.Sus balcones de rejas antiguas desbordaban el verde de sus plantas  y el sol,ausente, impedia el asomo de ninguna flor.En ellos todo el espacio estaba aprovechado; una botella de butano en una esquina y el resto ocupado con ropa colgada .Tenian las calles un aspecto brumoso y espectral.
De día era agradable andar bajo sus sombras ,pero era a la noche cuando adquirían vida propia y las paredes se llenaban de figuras fantasmales que parecían caminar solas. Me gustaba pensar que las perseguia y más de una vez lo hice con la mia.
Cada calle tenia su historia , en algunas había vivido un pintor famoso o escritor - recordado en una placa puesta en la pared - pero eran sus habitantes actuales los que me atraían. Visitaba las pequeñas tiendecitas, a veces oscuras y lóbregas , al lado de otras brillantes ,todo luces de neón, que hacían del contraste un lugar donde la vista no tiene tiempo para descansar.
No consigo recordar que fue lo que me condujo hasta el lugar del que os voy a hablar , creo que pasé  bajo un arco de piedra y girando a la derecha me encontré en una calle sin salida , oscura y silenciosa ; solo una ventana estaba iluminada y las cortinas blancas bailaban, acompañando la música del viento, que ligeramente sílbaba.
Me apoyé en la pared ,sin poder quitar los ojos de la ventana , -¿ y si el amor que espero estuviera dentro de ella?-
Infinita quietud en mi alma, serena belleza en lo que me rodea , luz del amanecer en la ciudad oscura , ¿porqué no lo puedo tener?.
Sentí un suspiro que se ahogaba  dentro de mi y mientras el resplandor de la luna iluminaba el cielo estrellado , las sombras ,como garras, subían desde el suelo amenazandome.
Estaba a punto de marchar,cuando oí una voz .
-Eh chica, ¿que haces ahi ?, ¿ no te da miedo andar sola a estas horas?-
-Creo que me he perdido - respondí, sin atreverme a levantar la mirada.
-Espera, bajaré y te acompaño -.
-No se moleste - dije.
Pero antes de darme la vuelta para irme ,vi a un anciano en la puerta - ¿seria el que me había hablado-
-Vamos chica, en estas calles es fácil perderse -.
Comenzamos a caminar y poco a poco ,como subiendo agua de un pozo,  le conté mi historia; el amor perdido,  mi desesperanza.
Parándose delante de mi , me dijo;
-¿ pero tú has amado?- .
-Si - le contesté - demasiado -.
-Ese amor no lo has perdido, era y es tuyo ,sigue dentro de ti y cuando llegue el momento, encontrarás otra persona a quien ofrecérselo -.
--Eres afortunada - continuó - si solo mientras llueve durante una mañana o durante el tiempo en que el rocio se evapora , yo hubiera amado.........
Andamos en silencio un rato mas, hasta que al llegar a una calle iluminada nos despedimos y al verle marchar pensé que ya no estaba sola, porque el amor no estaba detrás de aquella ventana , me acompañaba en la ciudad oscura.

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